Equipamiento (i): Calzado para Senderismo

He pensado en hacer una mini-serie de posts, basándome en mi experiencia (recordad que salgo por Alicante, así que podríamos hablar de senderismo de media montaña). Voy a empezar por lo “imprescindible”, y seguiré en otras entradas con el equipamiento “opcional”.

Tampoco me voy a extender excesivamente, puesto que información detallada encontraréis en gran cantidad en internet. Simplemente espero que os sea útil, sobre todo para aquellos que pretendan iniciarse en el senderismo.

 

El Calzado: botas o zapatillas para senderismo

Dentro de los diferentes elementos que conforman el equipo básico de senderismo, el calzado es, sin lugar a dudas, una de las piezas más importantes. Es el elemento que nos pone en contacto con el terreno, y sobre el que se sustenta toda la actividad.

Hay que tener en cuenta que no hay un calzado ideal para todas las personas, puesto que es algo muy personal. Lo elección correcta sería aquella basada en la forma de nuestro pie, y en función del uso que vayamos a darle.

Personalmente, suelo utilizar un calzado tipo zapatilla de trekking o trail, en lugar de una bota o botín. Éste último suele recomendarse más, por proteger mejor el tobillo, pero en mi caso prefiero la ligereza, movilidad y transpirabilidad de una zapatilla para la mayoría de mis rutas. Además en Alicante tampoco suele hacer mucho frío, ni siquiera en invierno, por lo que puedo usar este calzado en cualquier época del año. Es una elección personal, basada en factores objetivos.

 

calzado para senderismo
Zapatillas de senderismo Hi-Tec.

Sobre el calzado, es importante tener en cuenta que “no dura para siempre“. Aunque por fuera el estado sea bueno, la mediasuela, que es donde realmente está la amortiguación, va perdiendo sus propiedades con el uso. En cualquier caso, la suela externa nos indicará sin lugar a dudas cuándo renovar el calzado, si llegaran a desaparecer los tacos.

También es importante pensar en el uso que vayamos a darle: un calzado con poca amortiguación y un dibujo poco marcado en la suela no nos vendrá nada bien en una pedregosa ruta de montaña. De igual modo, unas botas de alta montaña serán un calvario para una ruta fácil en la que podamos encontrar incluso tramos de asfalto o las temperaturas sean elevadas.

En cuanto a la talla que vayamos a usar, se suele recomendar que el calzado de senderismo nos venga “ligeramente grande“, a fin de que en los descensos pronunciados, los dedos no se compriman contra la parte delantera de la bota. Eso sí, que haya algo de espacio delante no significa que la bota nos vaya bailando: personalmente, creo que es recomendable llevarla firmemente sujeta, sobre todo, una vez más, en las bajadas pronunciadas.

 

 

Otro aspecto importante a considerar es el precio. En el material para montaña y senderismo, como ocurre en muchos otros deportes, si nos vamos a las marcas de renombre, como Salomon, Merrell o Trek, fácilmente nos encontraremos con precios por encima de los 100 euros por un par de botas o zapatillas. La necesidad de inversión en un material de más o menos calidad dependerá, nuevamente, del uso que vayamos a darle.

Un poco de barro

Bueno, y viendo que me he extendido mucho más de lo esperado, voy a dejar aquí esta primera entrada de la serie. No dudéis en dejar comentarios si tenéis alguna duda o crítica que hacer 🙂

Y tú, ¿Qué opinas al respecto? ¿Utilizas botas o zapatillas en tus salidas? Anímate a comentar!

 

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